En uno de los laboratorios de la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata se realizan pruebas con vestimenta anti descarga eléctrica, uno de los riesgos a los que se ven sometidos los trabajadores que desarrollan actividades en instalaciones de distribución de energía, la denominada exposición al arco eléctrico, fenómeno que también puede describirse como “una chispa de grandes dimensiones” y de gran peligrosidad, debido a la importancia de la energía involucrada.
Por eso, los operarios deben utilizar una vestimenta especial. Las pruebas de las prendas y de las telas destinadas para la confección de las mismas podían realizarse sólo en países como Estados Unidos, Canadá y en Europa. Pero, a partir de ahora, estos ensayos también comenzaron a desarrollarse en la Facultad de 1 y 47.
Desde hace más de 30 años, el Laboratorio de Potencia del LEME (Laboratorio de Ensayos y Mediciones Eléctricas), trabaja en temas relacionados con grandes corrientes de cortocircuito. Tras numerosos esfuerzos realizados por profesionales y técnicos durante los últimos meses, se realizan los ensayos de telas y prendas cumpliendo con los requerimientos del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM).
 
Riesgos
El director del LEME, el ingeniero Ricardo Díaz, explicó que siempre que se produce un arco eléctrico en una instalación es por la falla de algún equipo o por contactos accidentales (por ejemplo, debido a la caída de alguna herramienta). En este contexto, la energía liberada puede incidir directamente sobre un operario que se encuentre desarrollando tareas en las proximidades de la falla. El fenómeno puede producir un intenso calor, y ondas sonoras y de presión de gran magnitud, siendo capaz de ocasionar quemaduras de importancia.
“Todo el personal que trabaja en esas condiciones debe tener indumentaria adecuada, no solamente casco, lentes, máscara, guantes y zapatos. La camisa, el pantalón y la campera deben estar confeccionados con telas que provean una adecuada protección en caso de quedar expuesto a un arco eléctrico”, indicó Díaz.
 Por su parte, el subdirector del LEME, el ingeniero Carlos Arrojo, señaló que lo que se hace en el laboratorio es simular lo que pasaría cuando ocurre un arco eléctrico en una instalación eléctrica, y se exponen las telas o prendas a dichas condiciones.
 Este desarrollo puede ofrecerse a empresas nacionales o internacionales que quieran comercializar vestimenta o fabricar telas nuevas contra arco eléctrico. También comprobar si la calidad no se degrada con el tiempo.
 “Como en otras oportunidades, la Universidad es gestora de nuevas implementaciones tecnológicas, en este caso, el de la seguridad”, indicaron en la casa de altos estudios.
 
Fuente: Diario El Día de La Plata